LOS ARTESANOS
ORGANIZACIÓN
SOCIAL
Tlaunilolpan es una localidad que
está dividida en cuatro zonas. Colinda
con otras pequeñas comunidades unidas por una carretera principal o por
avenidas de terracería. Algunas comunidades que están cerca de ahí son: El
capulin, El marquez, Zimapantongo, San Bartolo y Bathi.
La actividad artesanal de alfarería dentro de la
comunidad es una fuente muy importante de ingresos económicos de las familias
con las que estuvimos viviendo. La alfarería incluye, además, técnicas y formas
de recolectar, elaborar y comercializar los objetos de barro que no
precisamente tienen un significado ceremonial o histórico; el sentido que las
familias le dan a su artesanía va enfocado más bien a que es su forma de vida,
una actividad fundamental para poder satisfacer sus necesidades básicas, además
de que es un oficio que aprendieron desde la infancia y que se ha transmitido
de generación en generación.
Algo importante a destacar es la forma en que los
artesanos obtienen la tierra para elaborar el lodo con que hacen su mercancía.
En años pasados, los artesanos, y en algunos casos, las artesanas, acudían a
las minas de barro para conseguir la tierra suficiente dependiendo de
producción requerida. Sin embargo, en la actualidad, hay personas propias de
Tlaunilolpan o poblados cercanos (como por ejemplo, Zimapantongo) que se
dedican meramente a vender y distribuir la tierra a los artesanos, quienes con
esta posibilidad se ahorran tiempo y esfuerzo. Sucede lo mismo con la leña: al
menos cada semana ciertas personas de la comunidad de Bathi van a la casa de
Don Misael a venderle leña para aproximadamente tres quemas (blanqueado).
Otro punto a resaltar es el papel de las mujeres
dentro de la actividad artesanal. Muchas mujeres, sobre todo si están casadas
con un alfarero, contribuyen en la mayoría del proceso productivo: en el caso
de Doña Faustina y Doña Angélica, esposas de Don Misael y Don Alfedo,
respectivamente, participan en la elaboración de cazuelas tanto en las hechuras[1] y
decorados, como también en la lima o limpia del objeto en crudo[2],
además de lijar los artículos después de la blanqueada[3].
Hay otras mujeres que se involucran en todo el proceso
de producción (recolección, vareado, colado, batido, hechuras), sobre todo
aquellas que se quedan en casa mientras sus maridos salen de la comunidad para
vender su mercancía en otras regiones y/o estados. Por ejemplo, mientras las
artesanas Florinda e Isabel, (hermanas de Doña Angélica) esperan a que sus maridos
regresen de venderque venden cazuelas crudas a otros artesanos como a Don
Misael, debido a que no tienen horno o prefieren ahorrarse la inversión de la
leña. Cabe mencionar que las mujeres artesanas, además de tener ese oficio,
también se dedican a la crianza de los hijos y a las labores domésticas.
De este modo, podemos percatarnos que
en el proceso de producción de mercancía de barro no sólo están involucrados
los y las artesanas, sino que también hay una lógica de interdependencia entre
los habitantes de la comunidad de Tlaunilolpan y otras cercanas a la misma.
ORGANIZACIÓN
ARTESANAL
El tipo de organización artesanal que tiene Don Misael
es de corte familiar. Sin embargo, aunque él y sus hijos trabajen en la
misma casa, cada quien tiene pedidos y producción a parte. En este sentido, Don
Misael trabaja con su esposa Faustina; Misael (hijo) trabaja con su esposa Ana;
y Ángel trabaja solo. Cada uno cuenta con un taller propio donde pueden
trabajar con el barro, pero los tres comparten el horno de piedra y el horno de
gas, así como los espacios donde se colocan las cazuelas para que se sequen o
para resguardarlas de la lluvia o para almacenarlas antes de quemarlas. Cada
uno de los Hernández Piña realiza cada actividad “pesada” del proceso de
producción: vareado, colado y batido; las esposas colaboran haciendo las
cazuelas, limarlas, lijarlas
caso de Don Alfredo, el tipo de organización también
es familiar, pero la diferencia es que sólo participan él, quien se ocupa de
varear, colar, batir el barro, además, junto con su esposa Angélica, se encarga
de elaborar los objetos, de hacer las hechuras y decorados, de y transportarlas
a los hornos.
En el limar y lijar, de poner las cazuelas al exterior
para que se sequen, de resguardarlas, almacenarlas y colocarlas en el horno de
gas. Sus hijos en algunas ocasiones también contribuyen, pero ellos se dedican
más a estudiar, o en caso de la hija, se
encarga de las labores domésticas (limpieza y cocina).
Ellos cuentan con un taller donde
elaboran los objetos de barro, así como una galera donde está el horno de gas,
en el cual realizan el blanqueado y el esmaltado.
LISTADO
DE ARTESANOS PARTICIPANTES
|
Nombre
|
Sexo
|
Edad
|
Actividad
principal
|
Nivel
escolar
|
Lengua
|
|
Misael
Hernández Cruz
|
Masculino
|
49
años
|
Alfarería
|
Primaria
|
Español
|
|
Faustina
Piña Flores
|
Femenino
|
47
años
|
Alfarería
|
Secundaria
|
Español
|
|
Misael
Hernández Piña
|
Masculino
|
30
años
|
Alfarería
|
Secundaria
|
Español
|
|
Ángel
Hernández Piña
|
Masculino
|
25
años
|
Alfarería
|
Secundaria
|
Español
|
|
Ana
Altagracia Hernández Salas
|
Femenino
|
_____
|
Alfarería
|
______
|
Español
|
|
Alfredo
|
|
|
|
|
|
|
Angélica
|
|
|
|
|
|
[1] Se
le dice así a las diferentes formas que puede tener, por ejemplo, una cazuela:
si tiene chinos, si es honda o es plana, con o sin cinturón, con o sin orejas,
etc.
[2] Proceso
mediante el cual se “limpia” de asperezas una cazuela cuando aún está húmeda y
cruda con un tezontle (piedra lisa) o un pedazo de cuero o trapo, para que
quede más lisa.
[3] Primera
quema de los objetos de barro crudo
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